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Hoy, 15 de enero, también la Iglesia conmemora el nacimiento para el cielo del BEATO LUIS VARIARA, quien muriera santamente en un día como hoy del año 1923 en Cúcuta, Colombia.
Nacido en el año 1875 en Viarigi, Asti, Italia, fue sacerdote salesiano y misionero en Sudamérica. Sus restos se veneran en la Capilla de las Hijas de los Sagrados corazones de Jesús y María, en Agua de Dios, Colombia, congregación por él fundada.
En el año 2002 el Papa Juan Pablo II le dio el honor de los altares declarándolo Beato.
Unidos a quienes hacen de su vida un ejemplo de amor a sus hermanos, brindemos nuestro vivo aplauso al Beato Luis Variara.
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QUERIDO BEATO LUIS: al recordar tu vida te vemos en medio de una turba infantil rodeando al buen Padre Don Bosco, a quien tuviste la oportunidad de conocer aún siendo muy niño. Este encuentro te dejo marcado para toda la vida. Ya siendo joven pediste hacerte salesiano y concluiste los votos perpetuos en las manos del primer sucesor de Don Bosco, el Beato Miguel Rua. Mientras cursabas tus estudios de filosofía en Valsálice, pasó por allí el padre Unia, celebre misionero que trabajaba entre los leprosos de Agua de Dios, en Colombia. Y entre 188 jóvenes con la misma aspiración de misioneros, fuiste elegido solo tu.
Llegado a Agua de Dios, donde gran parte de la población eran leprosos, te sumergiste completamente en tu misión y valiéndote de tus capacidades musicales, organizaste una banda musical que creo un clima de fiesta en la ciudad del dolor. Una vez ordenado sacerdote, te revelaste como un óptimo director espiritual y, entre tus penitentes se encontraban las Hijas de María, un grupo de 200 muchachas, muchas de las cuales eran leprosas. Comenzó a nacer en ti un sueño considerado irrealizable: la idea de organizar un grupo de jóvenes consagradas aunque fueran leprosas. De aquí nació la congregación de las hijas de los Sagrados corazones de Jesús y María tuvo inicio en el año 1905 lo cual hizo de ti una persona cada vez más entusiasta de tu misión.
Más tarde vinieron tiempos difíciles, un período de sufrimientos e incomprensiones que duraría hasta los últimos años de tu vida. Tuviste que alejarte de Agua de Dios y fuiste enviado a distintas ciudades. Enviado a Tariba, en Venezuela tu salud empeoró en forma preocupante. Por consejo medico te enviaron a Cúcuta y fue allí donde pasaste tus últimos días.
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