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Hoy, 18 de enero, la Iglesia conmemora el nacimiento para el cielo de SANTA MARGARITA DE HUNGRÍA quien falleciera en un día como hoy de 1270 en Budapest, Hungría. Oriunda de Klissa, hacia el año 1242, fue religiosa de la orden de Santo Domingo. A solo 6 años de su muerte, el 18 de enero de 1276, fue beatificada y en 1943 el Papa Pío XII la declaró Santa.
La iconografía la representa vestida de religiosa con una azucena en la mano y una corona que ella rechazó, a sus pies. Sus bella imagen se puede admirar en la Iglesia de Santa María de la Minerva, en Roma.
Unidos pues, a quienes rechazando los honores mundanos abrazan la humildad, brindemos nuestro cálido aplauso a Santa Margarita de Hungría.
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QUERIDA SANTA MARGARITA DE HUNGRÍA: recordar tu vida es ver a la religiosa que supo dar su vida y su corazón al servicio de los leprosos. En el convento dominico que fuera construido por tu propio padre, en la Isla de los leprosos, más tarde llamada isla Margarita, dedicaste tu vida a ellos. De noble cuna, hija del rey Béla IV de Hungría, y de atractiva belleza, pudiste con no poco esfuerzo, evitar a los varios e importantes pretendientes que deseaban contraer matrimonio contigo. Entre ellos estaba nada menos que el rey de Polonia. Pero tu habías decidido consagrarte a Dios en tus queridos leprosos y vivir una vida religiosa de continua y rigurosa penitencia. Al poco tiempo de tu muerte ya te veneraban como santa.
Querida Santa Margarita de Hungría, ojalá viéramos a muchos que como tu renuncian a los honores del mundo por amor a los más débiles.
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