 |
Hoy, 04 de Marzo, la Iglesia conmemora el nacimiento para el cielo de SAN CASIMIRO, en el aniversario de su santa muerte ocurrida en un día como hoy del año 1484, en Grodno, Lituania, a los 25 años de edad. Oriundo en 1458 de la ciudad de Cracovia en Polonia - hijo de Casimiro IV, rey de Polonia y gran duque de Lituania y de la reina Isabel de Austria - fue un joven noble que en medio de las exigencias políticas decidió consagrarse a Dios. Sus restos se veneran en la Catedral de Vilnius, en Lituania, ciudad que le dedicó una bella Iglesia, hoy a cargo de los padres Jesuitas. En 1522 el Papa Clemente VIII, confirmó su culto como santo. Unidos, pues, a las Iglesias de Lituania y Polonia ofrezcamos nuestro más cálido aplauso a San Casimiro De Polonia.
|
QUERIDO SAN CASIMIRO: recordar tu vida es ver al hijo de reyes que prefirió ser pobre de espíritu en este mundo, que rico y poderoso. Educado cristianamente por tu querida madre, a muy temprana edad caen sobre ti serias responsabilidades. Con solo trece años de edad, fuiste designado por la nobleza de Hungría para ocupar el trono de este país. Pero el adversario Matías Corvino, que ambicionaba el trono y por muchos era reconocido como rey, lo impidió. Esto, lejos de considerarlo como una derrota, te llenó de alegría ya que te pudiste dedicar más tiempo a las cosas del espíritu y a la oración, que eran tus preferidas. Sin embargo no abandonas las tareas de la vida pública y desde los 17 años te vemos al lado de tu padre, acompañándolo en sus viajes y sustituyéndolo en muchas de sus tareas administrativas. Así, aceptas la regencia de Polonia mientras tu padre se encontraba en el gobierno de Lituania y en algunas ocasiones haces sus veces aquí en Lituania. Tu lema era: "ser defensor de los pobres". Con frecuencia repetías: "Dios todopoderoso, bien sabemos que servirte en los pobres es reinar". En esta tarea te comportas con gran prudencia y virtud. Tu vida se distinguió por una profunda piedad, gran modestia y un tenor de vida muy simple. De temperamento alegre, muestras dotes extraordinarias: gran facilidad para el estudio, aprendías rápidamente cuanto leías o veías. Haces voto de vivir en castidad perpetua, por lo que te ves obligado a realizar grandes esfuerzos para evitar contraer matrimonio con la hija del Emperador Federico III. Una visita a Grodno en Lituania sería tu viaje final. Aquí contraes la tuberculosis que te llevó al final de tus días. Dejaste una hermosa huella. Fuiste grande por tu fe religiosa, tu humildad y tu simplicidad de vida.
|